Las semillas de marijuana Big Bud feminizadas

Autowhite Widow de es una variedad autofloreciente con dominancia Indica fruto de la unión entre una White Widow y una Ruderalis seleccionada, lo que ha dado lugar a un híbrido auto de gran calidad con el que obtener excelentes cosechas con numerosas virtudes medicinales. Ya están disponibles en nuestra tienda online las semillas de marihuana feminizadas de la variedad CREATION en los formatos habituales de 1, 3, 5 y 10 semillas. Las big bud marihuana semillas feminizadas son especialmente útiles para los cultivadores de exterior que tienen plantas grandes. Las plantas se desarrollan más que un clon porque, a diferencia de estos, tienen extensas raíces principales, que sirven de vías abiertas hacia la canopia para que el agua y los nutrientes suban por el tallo, y los azúcares y enzimas bajen. Por lo general, las semillas feminizadas sólo deberían usarse para cultivos, y no para crianza.

Antes de que se usaran estas semillas, los jardineros podían emplear clones cultivar el doble de individuos desde semilla y descartar las plantas macho: el doble de trabajo por planta cosechada. El segundo problema es que, en caso de que quieras criar la variedad, no dispones de ninguna planta macho; sólo tienes las plantas hembra. La excepción es cuando se pretende preservar una rareza genética en particular, y se cruza una planta consigo misma. Las semillas regulares tienen muchos seguidores, aunque también hay quienes tienen sus reparos por los problemas de polinización que acarrean y se decantan por las autoflorecientes las feminizadas.

Se crían a partir de una planta macho y una planta hembra, por lo que pueden producir tanto machos como hembras. Lo único que puede hacer el cultivador es esperar a que la planta florezca y después distinguir si se trata de una u otra. Son feminizadas y permiten al cultivador obtener buenas cosechas sin retirar los machos ni hacer cambios en el ciclo de luz. Son climas feminizadas en los que los cambios de temperatura y de precipitaciones son constantes durante todo el año: son capaces de soportar tanto el viento, como la lluvia y las heladas. El clima ideal para muchas variedades es el Mediterráneo que permite cultivar un sinfín de variedades diferentes. Según nuestra posición geográfica en el planeta se recomienda cultivar en unos meses u otros.

Cuando haya desaparecido la probabilidad de heladas, elegiremos en qué mes comenzamos nuestro autocultivo. Para el cultivo de marihuana en terraza macetas, abril y mayo son meses ideales para la siembra de variedades tempranas.  Por su fotoperiodo, en estas latitudes, se puede cultivar marihuana durante todo el año y el comportamiento de las plantas será casi como el de las variedades autoflorecientes.

Es importante saber que la marihuana acaba su ciclo en otoño, por lo que según nuestra latitud debemos elegir plantas más rápidas que se puedan cosechar antes de la llegada del frio y las lluvias. Un inconveniente pueden ser las precipitaciones, semillas de marihuana autoflorecientes por lo que es mejor tener en cuenta los periodos de sequía y lluvias para elegir bien el mes de cosecha. En la franja que comprende entre los 23º y 33º Sur los meses con más horas de luz son noviembre, diciembre, enero y febrero.

Al igual que en las zonas templadas cercanas al Trópico de Cáncer, se puede recurrir a la luz artificial para proporcionar un mínimo de 14 horas de luz a nuestras plantas, sacándolas al exterior para realizar la floración durante casi todos los meses del año. En 33º a 50º Sur la época marihuana/ ideal para comenzar el cultivo de marihuana dependerá de la altitud y riesgos de heladas, ya sea durante la siembra cosecha, de la zona a cultivar. Para cultivadores experimentados que pretendan plantas de gran tamaño, los MESES IDEALES PARA COSECHAR son: septiembre y octubre.

Para los neófitos en el tema, una buena elección es comenzar el cultivo de variedades autoflorecientes ( como nuestra productiva Deimos ). Comenzando el cultivo en noviembre diciembre se pueden evitar problemas con temperaturas bajas. La planta acabará su ciclo en otoño, dependiendo de la variedad cultivada, comienzo del ciclo y clima. Esta planta debería ser separada del resto de plantas para evitar una contaminación cruzada con el polen.

Muchos de nosotros no contábamos con suficiente espacio como para cultivar cierta cantidad de semillas y poder así descartar las plantas de sexo masculino procediendo a la floración con las de sexo femenino, por lo que cuando era posible procurábamos partir de esquejes. Pero los tiempos cambiaron y llegó la revolución de las semillas de marihuana feminizadas, algo impensable años atrás pero una realidad en los tiempos actuales. El charas nepalí se obtiene frotando a mano las plantas, como en muchas parte del Himalaya.

No son pocos los detractores de este tipo de semillas, bien por estar en contra de la alteración del curso natural de la naturaleza, por pensar que son más propensas al hermafroditismo por otros motivos. Pero lo queramos no, las semillas de marihuana feminizadas son una gran ayuda para los cultivadores que cuentan con poco espacio de cultivo con poco tiempo para invertirlo en sexar semillas regulares. Con las semillas de marihuana feminizadas tenemos la certeza de que nuestras plantas serán del sexo deseado y podremos así optimizar nuestro tiempo y espacio de cultivo.

Antes de explicar cómo crear vuestras propias semillas de marihuana feminizadas, sería interesante que comprendierais por qué este método hace que obtengamos dichos resultados. Comenzaremos con una breve explicación de genética aunque más adelante veréis que las plantas de cannabis sativa no funcionan exactamente así, pero nos ayudará a comprenderlo. Para ello en este artículo vamos a usar uno de los métodos más fiables y sencillos: revertir ejemplares con Tiosulfato de Plata (STS).

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